IES JABALCUZ

AYER Y HOY

La historia de un centro educativo no sería nada sin la de quienes lo han poblado con sus actividades, sus ideas, sus esfuerzos, sus afectos y pasiones, sus anhelos, sus aciertos y sus errores, sus emociones, sus sufrimientos, sus dudas, sus fracasos y sus éxitos; todo ello forma parte indeleble de la verdadera historia, que no es sino un entrelazamiento de historias personales en continuo desarrollo.

            Nuestra historia se remonta a los primeros días del mes de noviembre de 1976. Carlos Gómez Navarro, catedrático de Lengua y Literatura, recibe el encargo de poner en marcha un nuevo instituto en Jaén, dado que resulta imposible acoger a todo el alumnado de la capital en los dos ya existentes. Se asigna profesorado y personal de administración y servicios al centro, se completa todo el proceso administrativo de adscripción de alumnado, acondicionamiento de espacios, etc. Sin inauguración oficial, sin discursos, ni pompa, un jueves 18 de noviembre de 1976, un total de doscientos setenta y tres alumnos y alumnas comienzan su formación en el Instituto Nacional de Bachillerato Mixto de Jaén. Sí, ese fue su nombre inicial. Se trataba del primer centro educativo de Jaén en el que chicos y chicas estudiaban el Bachiller juntos, toda una novedad impregnada del carácter reivindicativo que la coyuntura histórica exigía.

            El edificio había sido utilizado durante algunos años como colegio de Educación General Básica. Sus condiciones no resultaban las más idóneas para convertirse en un centro de Bachiller. A pesar de su gran tamaño, era difícil acomodar los espacios: pasillos enormes, multitud de despachos, zonas exteriores desprotegidas. La cantidad de reformas llevadas a cabo es tal que, a día de hoy, apenas queda alguna dependencia similar a como era en sus comienzos.

            En el curso 1978-79 se crea el Instituto del Seminario, también mixto, por lo que el nuestro pasa a denominarse Mixto nº 1. Tras diversas propuestas en los cursos 1977-78 y 1980-81, finalmente en un claustro celebrado el 15 de diciembre de 1981 se aprueba por votación mayoritaria el nombre de Jabalcuz para el centro. La denominación oficial pasa a ser Instituto Nacional de Bachillerato Jabalcuz.

            Muchos son los avatares, las novedades y los cambalaches de todo tipo que jalonan nuestro devenir en el tiempo. Recogeremos en esta breve reseña los más significativos en el marco pedagógico y otros de carácter más general.

            En 1982 se transfieren las competencias y funciones del estado en materia de enseñanza no universitaria a la comunidad autónoma de Andalucía. Se empieza a gestar una nueva ley educativa que verá la luz en 1990 y trae consigo una nueva denominación para todos los centros educativos. Con la implantación de la LOGSE, pasamos de ser INB a IES, Instituto de Educación Secundaria. Es un tiempo de cambios profundos en el sistema educativo con opiniones encontradas entre los diferentes actores que intervienen en el proceso, fundamentalmente el profesorado; a pesar de todo, esta normativa está entretejida con las claves esenciales para una educación pública de calidad: diversidad, igualdad, integración, educación en valores, cultura de paz y convivencia…La progresiva implantación de la LOGSE culmina en el curso 1999-2000.

            Desde el curso 1994/95, alumnado y profesorado de la Escuela Oficial de Idiomas de Jaén comparte sede con el IES Jabalcuz. Durante más de dos décadas ambos centros, distintos en alumnado, metodologías y enseñanzas, hemos convivido en un mismo espacio facilitando siempre un clima de tolerancia, respeto y entendimiento entre todos. El traslado de la EOI Xauen a una nueva sede en el curso 2016-17 pone fin a una demanda histórica de la escuela para tener un sitio propio en el que estudian más de 1.600 alumnos y donde se imparte inglés, francés, alemán e italiano.

El recién estrenado milenio nos trae novedades: el instituto cumple 25 años y hay que celebrarlo. Toda la comunidad educativa suma esfuerzos. De forma sencilla, pero entrañable, cada cual aporta su pequeño grano de arena. Un repaso sosegado a “IES Jabalcuz, 25 años de historia” impregna al lector de dinamismo, de ilusión. Sus páginas rezuman calidad humana y profesional, la misma que hoy rebosan sus aulas, pasillos y despachos. Espacios y personas colmados de solidaridad, de entusiasmo, de dedicación a los estudiantes para ayudarles a encontrar el camino que los convierta no solo en magníficos profesionales, sino también en personas solidarias, íntegras y comprometidas.

Otra novedad más en los albores del siglo XXI: la oferta educativa del centro se amplía con el Ciclo Formativo de Grado Superior. A partir del curso 2003-04 se puede obtener en el centro la titulación de Técnico Superior en Animación Sociocultural y Turística, que habilita a jóvenes para ejercer su actividad en el sector de los servicios a la comunidad: desarrollo comunitario e información juvenil; en el sector de los servicios culturales: lectura e información, tecnologías de la información y la comunicación, recursos y productos culturales diversos; en el sector de servicios turísticos y en el sector de ocio y tiempo libre: actividades lúdicas y deportivos, medioambientales y de aire libre.

            En enero de 2006 nuestro centro se engalana y, con la mayor dignidad posible, recibe la visita del entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. ¡Qué curiosidad, qué expectativa despierta esa visita! Todo previsto, revisado y ajustado a lo que marca el protocolo, aunque imposible reprimir la espontaneidad de adolescentes impresionados por las parafernalias que arrastra el evento. Otros personajes ilustres de diferentes ámbitos políticos, culturales y sociales han acudido al instituto con motivo de efemérides y conmemoraciones varias, pero aquel día ha quedado grabado en la memoria de todos los que tuvieron ocasión de participar en el acto.

El curso 2008-09 supone un nuevo impulso al proyecto educativo de nuestro centro que se adscribe al programa de bilingüismo. Una iniciativa valiente, indispensable y acorde con las exigencias propias de un mundo cada vez más globalizado, más plural y abierto. Es un programa que va creciendo y ampliándose curso tras curso hasta abarcar en el curso actual, 2020-21, la totalidad de la ESO y el cincuenta por ciento de cada nivel de Bachillerato, enseñanza que se sumó al proyecto de bilingüismo a partir del curso 2013-14. 

Al inicio de la segunda década del siglo XXI, un nuevo centro educativo comparte nuestro espacio. El Centro de Educación Permanente La Pastira se desplaza desde sus antiguas instalaciones debido a las obras de construcción del tranvía en Jaén. Una vez más, se pone de manifiesto nuestro carácter hospitalario y acogedor para recibir a profesorado y a alumnado, cuyo perfil dista considerablemente del de un adolescente.

No es posible en tan corto espacio citar las muchas actividades y acontecimientos remarcables que han tenido y siguen teniendo lugar en el instituto. Las exposiciones plásticas y tecnológicas, la presentación de alumnos a olimpiadas científicas y de otra índole, las visitas a museos, los viajes culturales y los no tanto, las actividades musicales, la participación en concursos de teatro o en competiciones deportivas, las innumerables excursiones, las inmersiones lingüísticas en países de habla francesa e inglesa, los actos de ‘graduación’ de alumnado de 2º de Bachillerato, las campañas solidarias y un sinfín más que acrecientan y engrandecen el espíritu de un centro repleto de gente noble, humilde, de “buena gente” en toda su extensión.

Fruto de ese continuo afán por mejorar, en junio de 2019 en el marco de la I Muestra Provincial de Buenas Prácticas y Experiencias Relevantes obtenemos un reconocimiento por nuestra labor y esfuerzo en la puesta en marcha de buenas prácticas educativas y experiencias significativas que, gracias a metodologías innovadoras, contribuyen a la mejora tanto de los procesos como de los resultados educativos.

A lo largo de estos 45 años, varios miles de alumnos y alumnas han pasado por ESO, Bachillerato, Ciclo Formativo, BUP o COU. Estamos seguros de que muchos más los seguirán, estableciendo entre ellos de manera imperceptible unos lazos de complicidad derivados de las vivencias afectivas y del proceso de maduración académica, intelectual, profesional y personal que tuvieron en el instituto, al que, con el paso del tiempo, volverán sus ojos como referencia ineludible en sus vidas.